EL SACERDOTE FRANCISCO NAZAR, DE LA PASTORAL INDIGENA “Quieren una provincia sojera”

El religioso denuncia que la represión y el avance sobre las tierras aborígenes forman parte de un plan para poner a Formosa “en manos de grandes empresarios”.

Desde Formosa

“El gobierno nacional tiene que darse cuenta de que mientras ellos van hacia un lado, el gobierno de la provincia va para el otro.” El cura católico Francisco Nazar viene acompañando las luchas de las comunidades aborígenes desde hace muchos años, primero desde la Pastoral Indígena y ahora desde el terreno político. Desde su lugar, reivindica el proyecto de “reparación histórica” de Formosa impulsado en su momento por el ex presidente Néstor Kirchner, pero afirma que el gobernador Gildo Insfrán tiene como meta “una provincia sojera y ganadera” y que sus planes significarían “la destrucción de los recursos naturales”. En ese marco, Nazar defiende a las comunidades indígenas y al líder de La Primavera, Félix Díaz, de quien dice que es “dirigente y profeta”.

El gobierno provincial ve a Nazar como uno de sus principales enemigos políticos desde su participación en el lanzamiento del Movimiento de las Organizaciones Sociales, que se presentará en las próximas elecciones a gobernador. Incluso lo acusan, sin base científica, de trabajar para medios monopólicos y empresas hegemónicas.

–Se dicen a nivel provincial cosas muy duras contra Félix Díaz y la comunidad La Primavera. ¿Qué opina usted sobre lo que está ocurriendo?

–Félix no es un cacique, es un dirigente, un profeta. El se dio cuenta de que con la ley nacional 26.160 existía la posibilidad de un ordenamiento territorial, de tierra y territorio. La comunidad podía avanzar sobre su territorio, lo que es bastante complejo, porque además de los particulares está Parques Nacionales. Acá tenemos que entrar en la lógica indígena: una cosa es la tierra y otra cosa es el territorio. La tierra es la que tienen titulada y el territorio es lo que las constituciones nacional y provincial expresan cuando dicen “tierras aptas y suficientes” para la vida humana. El problema está en quién decide qué se considera “apto y suficiente”.

–¿Cuál es la postura del gobierno provincial en ese punto?

–Ellos dicen que son suficientes las 300 mil hectáreas que las comunidades han recuperado con su lucha en toda la provincia, pero acá aparece la contradicción que indica que hay cinco tipos, dueños de empresas grandes, que tienen mucho más. Es gente de afuera, que viven en Australia, en Buenos Aires. En ese marco fue que Félix quiso avanzar con su comunidad en este ordenamiento. Ahí es donde se produce el conflicto.

–Allí es donde entra la familia Celía.

–Se trata de un problema muy complejo, porque cuando se producen estas cosas los pobres no tienen abogados. Es muy difícil luchar con el opresor que viene con el poder jurídico, el económico y el político. El conflicto comienza cuando los Celía toman una parte de la tierra de la comunidad y se la venden al gobierno de Insfrán para hacer una tecnicatura.

–¿Ya iniciaron algún tipo de construcción en el lugar?

–Lo han iniciado, pero lo más jodido es que ese tinglado que están armando lo está haciendo la policía. Félix y su gente, después de hacer cientos de gestiones, de superar la “compra” de algunos de los dirigentes de su comunidad, sigue luchando por lo mismo que querían sus ancestros.

–¿Hay divisiones en la comunidad?

–Está dividida por dos motivos: uno es por el gobierno y otro factor está representado por las iglesias. Hay cerca de 23 iglesias distintas cuya teología está basada en que en esta vida sólo tenemos que purificarnos para recién “poder ser” cuando lleguemos al cielo. Todo lo que pasa mientras estamos vivos, hay que vivirlo con fatalismo. Eso también ha frenado mucho al resto de la comunidad.

–Desde el gobierno, e incluso de algunos sectores populares, se dice que los que están en conflicto son unos pocos.

–Ellos hablan de un grupito de 30 o de 60 personas. Lo que no se tiene en cuenta es que funcionan como ese grupo del Che y de Fidel Castro que está preparando el asalto al Moncada (se ríe). Los otros se están dando cuenta y se van a seguir dando cuenta de que Félix y los suyos tienen la razón. Ahora se produjo una muerte y ese muerto es familia de todos los demás. No son tan pocos, como se quiere hacer creer.

–Es contradictorio todo, porque Félix Díaz es a la vez una persona muy respetada, incluso por algunos de los que no lo quieren.

–Félix es un tipo de una integridad absoluta. Lo han querido sobornar, lo han querido hacer caer en las trampas que son propias de esta provincia, pero él está firme. Y no es sólo su familia, sus más cercanos. Son distintos dirigentes de su comunidad los que lo están acompañando.

–La situación no comenzó con el corte iniciado hace cuatro meses.

–Viene de mucho antes, porque Formosa tiene varias cuestiones que complican la situación. Por un lado tiene un gobierno con una reelección indefinida, que fue impuesta en su momento por Insfrán. Esto tiene vigencia para concejales, intendentes, diputados y gobernadores. Esto hizo posible que este hombre haya estado cuatro años como diputado provincial, dos períodos de cuatro años cada uno como vicegobernador, y ahora cuatro períodos de cuatro años como gobernador. Y lo peor de todo es que su proyecto tiene que ver con la entrega de los recursos naturales.

–Desde su visión, ¿ese plan qué consecuencias podría tener?

–Quiere destruir el bosque chaqueño y quiere convertir a Formosa en una provincia sojera y ganadera en manos de los grandes empresarios. Todo ese plan está detallado en la página oficial de la provincia y se titula La Formosa del 2015. En el plan figuran obras fastuosas que significarían modificar el curso de las aguas para inundar campos que hoy son áridos, para sembrar arroz. También está en conflicto con los aborígenes del bañado La Estrella. El gobernador decretó que el Estado es propietario del bañado “hasta su máxima crecida”. Estas son formas de expropiación encubierta que perjudican a los pobladores de esas comunidades.

–Esta es una provincia rica en recursos naturales.

–Hay mucho petróleo que se está explotando en el oeste de la provincia. Al principio era YPF, una empresa nacional y social. Cuando (Carlos) Menem, la desgracia del norte, decide terminar con YPF, miles de personas quedaron sin trabajo, porque no fue solamente eso, sino también el ferrocarril, el gas, entre tantas cosas. Ahora acá tenemos petróleo, pero está en manos de los poderosos. Lo triste del caso es que todo ese petróleo está en tierras indígenas. Allí están las comunidades wichí y también algunas criollas, de ganaderos pobres. También tenemos otras riquezas naturales por defender, como el gas, el Acuífero Guaraní, que es una reserva de agua impresionante, y tenemos una biodiversidad que abre las puertas al turismo. Lo que hay que ver es si queremos un turismo para ricos o si lo encaramos de una manera social, como en la época de Perón. Lo que pasa es que en el proyecto del gobierno no tienen cabida ni los indígenas ni los criollos, es decir, no tienen cabida los pobres.

Fuente: Carlos Rodríguez

OTRO ATAQUE A LIDER TOBA DE FORMOSA

Una semana después de la represión en la comunidad qom (toba) La Primavera, ocho criollos armados intentaron asesinar a otro líder indígena en la provincia de Formosa.

Carlos López, miembro de la Comunidad qom 503 (Departamento Patiño), salió de su casa ayer por la mañana para ir a pescar a una laguna a la que acude cotidianamente, localizada a unos pocos kilómetros de su domicilio. Cuando ya estaba por regresar fue interceptado por ocho personas, entre las cuales reconoció a “Chingolo” Albornoz, mecánico de la localidad Estanislao del Campo. Sin pronunciar una palabra lo agredieron físicamente.

De acuerdo con el informe de Valentín Suárez, líder qom de Riacho de Oro que se dirigió hacia la Comunidad 503 a fin de recoger el testimonio de la víctima, los criollos intentaron ahogarlo: “forcejearon, le pegaron con golpes y patadas —explicó Suárez— y Carlos tiró su bolsa con pescado a la laguna para poder defenderse. Trataba de que nadie lo toque pero lo agarraron del cuello y de las manos. Le sacaron la ropa, lo desnudaron. Fue ahí que lo metieron al agua para ahogarlo y él se metía más al fondo para poder salvarse. Cuando no daba más, agarró a uno de sus agresores y se metía más al fondo con él. Entonces, los otros agresores retrocedieron a la playada”. Suárez continúa el relato ofreciendo detalles del momento en que intentaron asesinarlo con armas de fuego: “Albornóz, se fue a donde estaba estacionada su camioneta. Allí tomó su arma y apuntaba con ella a la laguna donde estaba Carlos. Otros criollos estaban en la playada y con pistolas le apuntaban también”. Debido a que uno de los criollos se encontraba emplazado en un lugar en el que interfería involuntariamente el blanco —que era el cuerpo de López— el resto le gritaba que se corriera. “Al escuchar esto—continúa Suárez— Carlos lo tomó a modo de escudo para poder defenderse de los inminentes disparos” y lo arrastró dentro del agua, lo cual impidió que descargaran sus armas. Una vez que los criollos retrocedieron, López lo soltó. Tras el intento fallido, los agresores se retiraron dejando al dirigente qom en la laguna sin ninguna de sus pertenencias. López llegó a su casa completamente desnudo, golpeado, débil y con el cuello arañado. Sus hermanos lo recibieron y, una vez que logró recuperarse, se dirigieron hacia la comisaría del pueblo 503 para efectuar la denuncia. Al llegar se encontraron con el recinto cerrado con candados, sin ningún agente que los recibiera.

Tal como ocurre no sólo en La Primavera sino también en otras comunidades del país, la Comunidad 503 no tiene título de propiedad de sus tierras. La laguna a la que suelen ir a pescar se encuentra dentro del espacio que los qom reconocen como territorio ancestral, una laguna utilizada desde tiempos inmemoriales a la que acudían los antepasados qom para procurar su alimento. Hacia mediados de la década de 1980, el Vicegobernador Rivira envió topadoras con la finalidad de hacer chacras para los indígenas de la zona. Con la creciente del río Bermejo en 1985, quienes se habían asentado allí perdieron sus casas y chacras y se asentaron a unos pocos kilómetros de la laguna. Fue en ese momento que Héctor Amargan, una persona del pueblo, ocupó dichas tierras. Alegando que eran de su propiedad, cerró los accesos a la laguna con candado y no permitió nunca más que los indígenas de la Comunidad 503 pescaran allí.

El Consejo de Comunidades Originarias de Formosa denuncia este hecho de violencia ejercida hacia otro líder qom y considera que la agresión hacia López no es un hecho aislado, sino la aplicación de una política sistemática del gobernador de Formosa con la complicidad del Ministro de Justicia de la provincia. El intento de homicidio de Carlos López, el asesinato del líder indígena Mario López (atropellado por uno de los agentes policiales que se dirigía hacia el velatorio del oficial que murió en La Primavera) en Estanislao del Campo el mismo día de la represión y las siete balas dirigidas hacia Félix Díaz por parte de policías y civiles montados en caballos que le gritaban “indio de mierda, te vamos a matar”, mientras éste se defendía con la gomera que utiliza desde su infancia para cazar pájaros destinados al consumo, responden a una maniobra planificada para debilitar la lucha indígena en Formosa. No sólo apuntan a silenciar las repercusiones de la masacre del martes 23 de noviembre, sino también a socavar las demandas de titulación de los territorios ancestrales amparadas en uno de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas: el derecho a la “posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan”, tal como reza la Constitución Nacional (Art. 75 inc. 17).

Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), profesores de diversas universidades nacionales e internacionales, y estudiantes de distintos puntos del país que hemos repudiado la represión contra los qom de La Primavera, exigimos que se investiguen estos hechos de violencia y muerte. Demandamos la aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al que nuestro país adhirió mediante Ley Nacional 24.071, de la Ley Nacional de relevamiento territorial 26.160 y del resto de las normativas vigentes. Mediante la presente, ponemos nuevamente a disposición nuestros conocimientos y experiencias de investigación para que el estado argentino —incluido el estado formoseño— garantice los derechos de los pueblos indígenas a las comunidades que se encuentran luchando por sus territorios, por sus memorias e historia, por las generaciones que les precedieron y por las que les sucederán: por sus vidas.

ENTREVISTAS EN BUENOS AIRES: AUDEN CHAROLE 03717-553927

ENTREVISTAS EN FORMOSA: VALENTÍN SUAREZ 03716-616408

LA DENUNCIA YA FUE HECHA ANTE LA DEFENSORIA DEL PUEBLO DE LA NACIÓN Y AMNISTÍA INTERNACIONAL

Fuente: Ponciano - coordinacion@endepa.org.