¿Qué hacemos?

“Como discípulos y misioneros al servicio de la vida, acompañamos a los pueblos indígenas y originarios en el fortalecimiento de sus identidades y organizaciones propias, la defensa del territorio, una educación intercultural bilingüe y la defensa de sus derechos. Nos comprometemos también a crear conciencia en la sociedad acerca de la realidad indígena y sus valores, a través de los medios de comunicación social y otros espacios de opinión. A partir de los principios del Evangelio apoyamos la denuncia de actitudes contrarias a la vida plena en nuestros pueblos originarios, y nos comprometemos a proseguir la obra de evangelización de los indígenas, así como a procurar los aprendizajes educativos y laborales con las transformaciones culturales que ello implica”. (DA 530)
Durante estos años de misión en Laishí quisimos volver a los inicios, dedicarnos a nuestros hermanos aborígenes (católicos y no católicos) “desprotegidos y excluidos” socialmente, cuando en realidad ellos fueron los protagonista y los primeros habitantes del lugar.
Nuestra intención es hacer presente a Jesús por medio de la Evangelización, visiteo casa por casa en las distintas colonias y el pueblo (optamos por el encuentro personal con cada una de las familias)


Con los no católicos trabajamos por su promoción humana respetando sus creencias. Compartimos vivencias. Buscamos siempre puntos en común a través de la música, la valoración de sus artesanías y su trabajo de la tierra.
Originariamente no trabajaban la tierra porque tenían el monte que les daba todo, recolectaban los frutos que le daba la naturaleza, además vivían de la caza y la pesca. Con la llegada de los blancos comenzaron los alambrados, la propiedad privada, fueron desaparecieron los montes, por lo tanto, los alimentos y la caza. Es por eso que los primeros años, se les enseñó a la trabajar la tierra, les llevamos las herramientas y las semillas y ellos comenzaron a trabajarla. Comían del fruto de su trabajo.
Su especialidad son las artesanías (el material utilizado es hoja de Palmera o Palma y Totora) que dejaron de hacerla por la saturación del comercio en Formosa, esta es la posibilidad de volver a explotar sus talentos y que vivan de su trabajo. Por este motivo traemos las artesanías (canastos, cortinas, porta-termos, sillas, etc.) a la ciudad de Rosario y la comercializamos.

A los niños les presentamos a Jesús con juegos, música, representaciones y reflexiones. Verlos sonreír al menos un rato con los juegos y canto, uno entiende la predilección de Jesús por ellos.
Trabajamos en forma conjunta con algunas personas del lugar interesadas en colaborar con la misión. Por ejemplo este año, (si bien nos costó mucho hacer tomar conciencia) intentamos trabajar con la odontóloga y con los maestros la prevención en salud bucal para que continúen el trabajo durante el año.

Con los católicos el objetivo es formar una pequeña comunidad, compartiendo la vida en torno a la Palabra de Dios, orando y reflexionando. Creemos, también, que este trabajo de formar una pequeña comunidad debe ser continuado por gente del lugar durante el año (mientras nosotros no estamos). Por este motivo, tratamos que haya un referente que los reúna a tratar sus problemáticas en torno a la Palabra de Dios. Se reúnen todos los jueves.

El recibimiento de las familias aborígenes, es muy bueno. Cada año el encuentro y la confianza con la gente va creciendo, se abren más, “nos tienen mucha confianza” . Una experiencia fuerte de confianza, fue que los chicos de la colonia San Antonio nos hayan mostrado su danza, no se las muestran a cualquiera, son muy reservados. “Nos consideran parte de ellos”. Todos los años nos esperan , se acuerdan de nosotros, preguntaban por los misioneros que ya no están. “Esto nos llena de alegría”
Como Iglesia, que asume la causa de los pobres, alentamos la participación de los indígenas en la vida eclesial. (DA 94)

Objetivos de nuestra comunidad

OBJETIVOS GENERALES (Año 2003)

  • Formar comunidades Eclesiales de Base.
  • Revalorizar su cultura y defender sus raíces.
  • Fomentar la integración de los criollos con los aborígenes en todos sus aspectos.
  • Colaborar en la Promoción Humana

OBJETIVOS ESPECÍFICOS (Año 2003)

  • Preparar animadores de CEB de Laishí.
  • Adquirir conocimiento, en contacto con los aborígenes.
  • Motivar el espíritu misionero en los miembros de la Comunidad Parroquial.
  • Ayudar en la comercialización de las artesanías.
  • Prevención bucal, mediante la campaña del cepillado

Nuestro Nombre

Nuestra comunidad misionera lleva el nombre de “Virgen de Guadalupe”, por que Ella fue quien se apareció en el cerro Tepeyac, (México, en 1531) a un indio llamado Juan Diego, se les presentó como madre y con rasgos de mujer nativa.
La madre de Dios viene para dar a conocer el evangelio a sus hijos nativos del nuevo continente y para "mostrar y dar" todo su "amor y compasión, auxilio y defensa". Durante cuatro días la Virgen se había comunicado con Juan Diego hablándole en su propia lengua, el náhualtl. Ella nos enseña qué significa inculturarse

“Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón, no temas esa enfermedad, ni otra alguna enfermedad y angustia. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?"
Si quieres saber más de Nuestra Señora de Guadalupe visita: